Faenas, labores y tareas
Una cosecha de dos meses es una faena; dentro van sus labores —recolección, secado, traslado— y las tareas sueltas del día. Cada registro cuelga de la labor a la que pertenece, y el costo sube solo.
La faena se anota en el celular, parado en el huerto y con guantes puestos. De esa misma anotación salen las horas, los insumos, el diésel y el costo del cuartel. Nadie vuelve a armar la planilla en julio.
Se escribe en Ñuble y se usa todos los días en un huerto de avellano europeo.
Sabemos cómo se arma una cuadrilla en cosecha, cómo se le paga a un tratero, qué se hace cuando llueve en mayo y hay que pasar el tractor con la secadora, y por qué las cuentas nunca cuadran a fin de mes. Cada pantalla de AGROMOORE salió de un problema que vimos en el campo.
Y cuando escribes, te contesta alguien que conoce tu huerto.
Lo que sigue está construido y andando. No es una hoja de ruta.
Una cosecha de dos meses es una faena; dentro van sus labores —recolección, secado, traslado— y las tareas sueltas del día. Cada registro cuelga de la labor a la que pertenece, y el costo sube solo.
Personal contratado y gente a trato, separados como en la realidad, con su contratista cuando corresponde. Quién trabajó, cuántas horas, en qué cuartel y en qué labor.
Horas de uso, mantenciones, repuestos, documentación legal y costo por hora. El estanque lleva su propia cuenta: lo que entró, lo que se cargó y lo que falta.
La compra entra con su factura —foto o PDF— y el saldo de bodega se calcula del movimiento real, no de un número escrito a mano. Si la guía y la factura son del mismo camión, se enganchan y cuentan una sola vez.
Lluvia, heladas, horas frío, grados día y balance hídrico, con el riesgo del día por cuartel.
Producción, calidad, economía, tareas y calidad de datos. En PDF, Excel, CSV o JSON — para el contador, el exportador o un respaldo propio.
Dice que no pasó nada. Por eso AGROMOORE separa lo medido, lo calculado y lo que todavía no llegó, y muestra cada cosa por su nombre.
El clima sin respuesta del archivo meteorológico aparece como «no pude preguntar». Un saldo de bodega calculado sobre compras sin producto asignado se presenta como un piso, no un saldo. Una factura en sacos y una aplicación en kilos se cuentan por separado y quedan señaladas, con el número de líneas afectadas a la vista.
Esa trazabilidad es parte del producto, no un detalle de implementación.

AGROMOORE organiza el trabajo agronómico: observación, hipótesis con su nivel de confianza, evidencia, acción y resultado, guardados juntos y asociados al cuartel. La conclusión la firma tu agrónomo.
Las alertas de clima y las recomendaciones son reglas explícitas. Cuando marcamos riesgo de helada, te mostramos el dato y el umbral que lo dispararon.
El cuartel, la variedad, el calibre, el secado y el defecto están en el idioma de este cultivo. La estructura admite otros frutales; hoy el vocabulario es del avellano.

En el avellano europeo (Corylus avellana) el manejo no es parejo: cada cuartel tiene su variedad, su marco, su edad, su riego y su fenología. Por eso el cuartel es la unidad del sistema, y cada labor, cada aplicación y cada peso caen donde de verdad ocurrieron.
Empresa → Campo → Cuartel
Aparece algo raro en el cuartel 19 y se abre un caso: la foto, lo que se vio, las hipótesis con su nivel de confianza, qué se mandó a medir, qué se hizo y cómo resultó.
Dos temporadas después vuelve lo mismo y la ficha está ahí. Aunque el que lo vivió ya no trabaje contigo.

Anota la faena del día desde el celular, de pie en el huerto, con una mano y con mala señal. Se elige, no se escribe.
El costo por cuartel sale del mismo registro que hizo el campo. Nadie llena una planilla a fin de mes.
El historial del cuartel, las aplicaciones, el clima y los casos anteriores, en un solo lugar y con su fecha.
AGROMOORE lleva hoy la temporada de un huerto de avellano europeo en Ñuble: sus faenas, su gente de planta y sus trateros, sus máquinas, sus facturas y el costo de cada cuartel. Los números que salen en pantalla son de ese huerto.
Estamos abriendo cupos a un grupo chico de productores. Lo que nos digan todavía alcanza a cambiar el producto.
Cuéntanos cómo trabajas hoy y te decimos si AGROMOORE te sirve. Y si no te sirve, también te lo decimos.
HablemosUn software de gestión para huertos de avellano europeo: faenas, personal, maquinaria, insumos, costos, clima e informes, en un solo registro.
No. El diagnóstico lo haces tú o tu agrónomo. AGROMOORE aporta el método y la memoria. Las alertas de clima y las recomendaciones son reglas explícitas que te podemos mostrar, no un modelo que adivina.
Hoy está construido para avellano europeo: el vocabulario, las labores y los criterios de calidad son de este cultivo. La estructura permite otros frutales, pero todavía no lo hemos hecho.
No. Funciona con lo que ya se anota en el campo y con el archivo meteorológico público. Los sensores son opcionales.
Operando en un huerto de avellano de la Región de Ñuble, con faenas y costos reales. Estamos incorporando un grupo acotado de productores nuevos.
El registro está diseñado para una mano, guantes y señal intermitente: se elige en vez de escribir. Para guardar necesitas conexión.